«Las amistades peligrosas» llega a Madrid: un clásico que demuestra que el poder, el deseo y la manipulación nunca pasan de moda
Hay historias que pertenecen a una época concreta. Otras, en cambio, parecen negarse a envejecer. «Las amistades peligrosas» pertenece a ese segundo grupo. La obra de Christopher Hampton, basada en la célebre novela homónima de Choderlos de Laclos publicada en 1782, regresa a los escenarios con una propuesta que prescinde deliberadamente del contexto histórico para demostrar que aquello de lo que habla sigue formando parte de nuestro presente.
Después de una gira a nivel nacional por algunas de las ciudades más importantes de España, la producción llega por fin a Madrid para instalarse en uno de los escenarios de referencia de la capital. Del 8 de septiembre al 18 de octubre de 2026, «Las amistades peligrosas» podrá verse en el Teatro Marquina de Madrid, convirtiendo esta temporada madrileña en una de las grandes citas para los amantes del teatro.
La producción de Producciones Come y Calla, dirigida por David Serrano en una versión adaptada por Curro Novellas y el propio Serrano, reúne sobre el escenario a Roberto Enríquez, Pilar Castro, Carmen Balagué, Ángela Cremonte, Lucía Caraballo e Iván Lapadula. Un reparto de amplia trayectoria en cine, televisión y teatro que se pone al servicio de una historia construida alrededor del deseo, la ambición, la manipulación y el poder.
De gira por España al Teatro Marquina
La llegada a Madrid supone un momento especialmente importante para esta producción. Tras su recorrido por distintas ciudades del país, «Las amistades peligrosas» afronta ahora una temporada en el Teatro Marquina del 8 de septiembre al 18 de octubre de 2026.
No se trata, por tanto, de un estreno que llegue directamente a la capital, sino de una producción que ha tenido la oportunidad de recorrer escenarios españoles antes de encontrarse con el público madrileño. Esa experiencia de gira permite que el montaje aterrice en Madrid con un recorrido ya iniciado, preparado para afrontar una temporada que puede convertirse en una de las paradas más destacadas de su trayectoria.
El Teatro Marquina, en pleno centro de Madrid, será durante estas semanas el escenario de una historia que, pese a haber nacido literariamente en el siglo XVIII, continúa planteando preguntas absolutamente contemporáneas.
Y quizá esa sea precisamente la mejor carta de presentación de este montaje.
Una historia del siglo XVIII que habla del presente
La novela de Laclos ya planteaba en el siglo XVIII un juego perverso entre quienes utilizan los sentimientos ajenos como piezas de un tablero. Hampton trasladó aquella historia al teatro para profundizar en unos personajes fascinantes por su ausencia de límites morales. Ahora, David Serrano apuesta por eliminar cualquier distancia temporal entre el espectador y lo que ocurre sobre las tablas.
Porque Valmont y Merteuil no necesitan pelucas, casacas ni salones aristocráticos para resultar reconocibles.
El dossier de la producción señala asuntos como el abuso de poder, el consentimiento, la desigualdad o la capacidad del dinero para comprar voluntades como algunos de los temas que convierten la obra en una historia especialmente contemporánea.
Pero hay otro elemento especialmente interesante: la utilización del amor como herramienta de control.
Aquí los sentimientos dejan de ser necesariamente un espacio de intimidad para convertirse en armas. El deseo puede utilizarse para conseguir un objetivo, la seducción puede convertirse en estrategia, la confianza puede ser explotada hasta sus últimas consecuencias.
Y ahí es donde la obra adquiere una dimensión especialmente incómoda. Porque el espectador puede reconocer en estos mecanismos comportamientos que, aunque adopten formas diferentes, continúan existiendo.
David Serrano elimina los siglos que separan al espectador de la historia
La propuesta de dirección parte de una premisa clara: cuanto menos elementos haya sobre el escenario, mayor será el protagonismo de los personajes.
Por eso no hay intención de reconstruir visualmente el siglo XVIII. No hay corsés, miriñaques, pelucas ni casacas. Los personajes aparecen vestidos con ropa contemporánea, negra, dentro de un espacio limpio, elegante y prácticamente vacío. Los cambios de personaje se realizan a la vista del público mediante pequeñas modificaciones en el vestuario, sin grandes transiciones entre escenas.
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La decisión no busca únicamente una estética minimalista. Es también una manera de decirle al espectador que esta historia podría estar sucediendo ahora mismo.
El juego de poder entre los personajes no necesita un palacio para funcionar. Puede ocurrir en cualquier lugar.
Un reparto de primer nivel
La propuesta cuenta además con un elenco que combina diferentes generaciones y trayectorias dentro de la interpretación española.
Pilar Castro aporta una extensa carrera desarrollada tanto en cine como en televisión y teatro, con trabajos en películas como Días de fútbol, Gordos o Ventajas de viajar en tren, además de numerosos proyectos escénicos. Roberto Enríquez, por su parte, cuenta con una amplia experiencia en televisión, cine y teatro, donde ha trabajado con directores como Andrés Lima, Luis Luque, Ernesto Caballero, Amalia Ochandiano o Miguel del Arco.
Junto a ellos encontramos a Ángela Cremonte, conocida por trabajos televisivos como Los hombres de Paco, Hispania, Las chicas del cable o Mentiras, además de una trayectoria teatral que incluye títulos como Misántropo, Antígona y Hamlet.
Completan el reparto Carmen Balagué, con una larga trayectoria en televisión, cine y teatro; Lucía Caraballo, conocida por sus trabajos en series como No me gusta conducir, Estoy vivo o Cuéntame cómo pasó, además de su experiencia sobre los escenarios; e Iván Lapadula, cuya trayectoria incluye trabajos en televisión, cine y teatro tanto en España como en Italia.
Una producción cuidada hasta el último detalle
La apuesta de Producciones Come y Calla no se limita al reparto. El equipo artístico reúne nombres de gran experiencia en la escena española.
La escenografía corre a cargo de Ricardo Sánchez-Cuerda, con una trayectoria que incluye ópera, musicales, teatro de texto y danza. La iluminación está firmada por Juan Gómez Cornejo, Premio Nacional de Teatro en 2011, Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2023 y ganador de tres Premios MAX. El vestuario corresponde a Elisa Sanz, reconocida con ocho Premios MAX, mientras que la composición musical es obra de Luis Miguel Cobo, ganador de otros tres Premios MAX.
Una combinación que refuerza la intención de construir un espectáculo donde cada elemento tenga una función concreta, sin restar protagonismo al conflicto entre los personajes.
Un clásico que todavía incomoda
Quizá ahí se encuentre la mayor virtud de «Las amistades peligrosas»: no pretende que contemplemos el pasado desde la distancia, sino que nos obliga a preguntarnos cuánto hemos cambiado realmente.
Han pasado más de dos siglos desde que Laclos publicó su novela. Sin embargo, el poder continúa generando desigualdades, la manipulación emocional continúa existiendo, el consentimiento sigue siendo una cuestión fundamental, el dinero continúa condicionando relaciones, oportunidades y voluntades.
La historia de Valmont y Merteuil puede contemplarse como un juego de seducción. Pero también como una reflexión sobre qué ocurre cuando alguien descubre que puede utilizar los deseos, las inseguridades o los sentimientos de otra persona para conseguir aquello que quiere.
Y quizá por eso la decisión de David Serrano de situar la obra fuera de su época resulte tan significativa. Al eliminar el vestuario histórico, los grandes decorados y cualquier artificio innecesario, desaparece también una posible excusa: ya no estamos mirando a personajes pertenecientes a un mundo lejano.
Del 8 de septiembre al 18 de octubre de 2026, ese espejo estará en el Teatro Marquina de Madrid. Después de recorrer diferentes escenarios del país, «Las amistades peligrosas» llega a la capital para demostrar que algunos clásicos no necesitan ser actualizados: basta con devolverlos al presente para descubrir que siguen hablando de nosotros.

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