Astronautas rosas, canciones sobre kebabs, bajas laborales y entrenadores de CrossFit. Plutón Verbenero ha conseguido convertir lo absurdo en su mejor arma y, casi sin esperarlo, se ha convertido en una de las grandes sorpresas musicales del Orgullo de Madrid 2026.
Hay grupos que pasan años buscando una identidad. Un sonido. Una estética. Un concepto capaz de diferenciarlos del resto. Y luego está Plutón Verbenero, que decidió ponerse unos trajes de astronauta rosa, cantar sobre el eterno dilema entre pedir un kebab de ternera o de pollo y transformar cualquier escenario en una verbena intergaláctica.
Lo que podría parecer una broma ha terminado convirtiéndose en una de las propuestas más comentadas del Orgullo de Madrid 2026.
Detrás de este particular universo se encuentran Alberto Lobato y Marcos García, dos artistas vinculados al teatro de improvisación que se conocieron precisamente como alumnos de esta disciplina. Uno llegó desde Jerez y lleva dos décadas viviendo en Madrid; el otro procede de Castellón y suma ya doce años en la capital. Hoy, además de compartir escenario, son los cantantes y compositores de Plutón Verbenero.
Su historia como grupo comenzó prácticamente por accidente. Durante años habían escrito canciones por pura diversión, sin grandes pretensiones, hasta que una propuesta para participar en el Orgullo terminó cambiándolo todo. La idea inicial era ofrecer un pequeño espectáculo de improvisación teatral de apenas diez minutos, pero rápidamente se dieron cuenta de que aquello no terminaba de encajar con el ambiente.
Así que hicieron lo más lógico. O, al menos, lo más lógico dentro del universo de Plutón Verbenero: crear un grupo de música desde cero.
En apenas dos semanas tenían canciones escritas, grabadas y editadas.
De la improvisación al fenómeno del Orgullo
La explosión definitiva del dúo ha llegado durante las celebraciones del Orgullo 2026. Plutón Verbenero actuó en la Plaza Pedro Zerolo y posteriormente se subió al escenario de Plaza de España ante miles de personas. Una respuesta que ni Alberto ni Marcos esperaban.
«Nos hemos visto sobrepasados. Al acabar la actuación no paraban de pedirnos fotografías, tuvimos miles de interacciones en redes sociales y multiplicamos por cien el número de oyentes», reconocen.
Y quizá el secreto de su éxito esté precisamente en no buscarlo demasiado.
Plutón Verbenero hace música para bailar, cantar y reír. Sus canciones parten de situaciones completamente cotidianas y las elevan hasta convertirlas en auténticos dramas épicos. En su universo, decidir el relleno de un kebab puede convertirse en una crisis existencial y encontrarse con un entrenador musculado puede hacer tambalear cualquier discurso sobre la importancia de las conexiones emocionales.
«En nuestras canciones nos tomamos muy en serio temas que no lo son», explican.
Una declaración de intenciones que resume perfectamente su propuesta.
Kebabs, CrossFit y bajas laborales
Hasta la fecha, el grupo ha publicado seis canciones con las que ha ido construyendo un repertorio tan absurdo como reconocible.
Ternera o Pollo se ha convertido en uno de sus grandes himnos y plantea ese dilema gastronómico que muchas personas han vivido después de una noche de fiesta: elegir entre un kebab de pollo o de ternera.
En Profe de CrossFit reflexionan, a su manera, sobre quienes aseguran buscar conexiones profundas hasta que aparece en escena un entrenador musculado. Baja Laboral se presenta como un himno dedicado a todos aquellos que alguna vez han fantaseado con encontrar cualquier excusa para no acudir al trabajo, mientras que Mainstream se ríe de quienes convierten en parte de su personalidad el hecho de no seguir ninguna moda.
También hay espacio para el cine en AlmoNábar, un juego alrededor de la eterna confusión entre Pedro Almodóvar y Alejandro Amenábar.
Su lanzamiento más reciente, La canción más caliente del verano, lleva hasta el extremo los clásicos éxitos estivales. Saunas, braseros, cocidos y vitrocerámicas se mezclan en una canción diseñada para subir la temperatura y quedarse en la cabeza desde la primera escucha.
«Ya existen demasiadas letras tristes sobre amores y desamores clásicos. Es el momento de reivindicar la música no muy seria para la gente que tampoco lo es».
Y puede que tengan razón.
Una auténtica verbena sobre el escenario
La experiencia de Alberto y Marcos en el teatro de improvisación también ha terminado convirtiéndose en una de las principales fortalezas de Plutón Verbenero.
Sus conciertos no son simplemente una sucesión de canciones. En cualquier momento puede aparecer una patata caliente, comenzar el baile del centollo o volar una baja laboral entre el público. Incluso pueden acabar envueltos en papel de aluminio hasta transformarse en una especie de dürum humano.
La idea de lanzar kebabs entre los asistentes también estuvo sobre la mesa, aunque finalmente la organización les recomendó descartarla por cuestiones de seguridad.
Todo puede ocurrir en un concierto de Plutón Verbenero.
Su estética refuerza todavía más ese universo propio. Vestidos con trajes de astronauta rosa y luciendo la bandera LGTBIQ+ en el pecho, el dúo mezcla ciencia ficción retro, cultura pop, humor queer y espíritu de verbena popular.
Entre sus principales referentes aparecen nombres como Ojete Calor, Las Bistecs o Ladilla Rusa.
«Preferimos compartir escenario con Ladilla Rusa que con Rosalía», bromean.
El humor como respuesta
Plutón Verbenero tampoco esconde su vínculo con el colectivo LGTBIQ+. El grupo reconoce que el apoyo recibido por parte del público queer ha sido fundamental en su crecimiento, aunque esa visibilidad también les ha convertido en objetivo de algunos comentarios homófobos en redes sociales.
Pero, una vez más, han decidido responder utilizando su mejor arma: el humor.
Después de que un usuario escribiera en TikTok que «el agua de Madrid os abujarra», Alberto y Marcos decidieron apropiarse de la frase y darle completamente la vuelta.
Su próximo tema se llamará El agua de Madrid nos abujarra.
Porque si algo ha demostrado Plutón Verbenero es que prácticamente cualquier cosa puede convertirse en una canción.
El subnopop todavía tiene mucho que decir
Antes de su explosión durante el Orgullo, el dúo ya había comenzado a llamar la atención. En mayo de 2026 fueron los ganadores del público en el Festival Stay in Alive, celebrado en la Sala Independance de Madrid.
Después llegaron Pedro Zerolo y Plaza de España. Miles de personas saltando, cantando y descubriendo a dos astronautas rosas que hablan de kebabs como si estuvieran decidiendo el futuro de la humanidad.
Con sus canciones disponibles en plataformas digitales y lyric videos en YouTube, Plutón Verbenero continúa ampliando una propuesta que parece haber encontrado su propio espacio dentro del panorama musical.
No quieren cambiar el mundo.
Quizá tampoco pretendan escribir la canción más profunda de una generación.
Pero en una época en la que todo parece exigir una explicación, un posicionamiento y una trascendencia constante, Plutón Verbenero reivindica algo mucho más sencillo: bailar, reírse y cantar una canción absurda a pleno pulmón.
Aunque sea para decidir, de una vez por todas, si esta noche el kebab es de ternera o de pollo.

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