La música de Roi Porto siempre ha ido un paso más allá de lo puramente sonoro. A lo largo de su trayectoria ha convertido cada lanzamiento en una herramienta para hablar de identidad, salud mental, libertad y diversidad, construyendo una propuesta artística donde la música, la imagen y el mensaje forman un todo. Ahora inicia una de las etapas más ambiciosas de su carrera con El lenguaje de las flores, primer capítulo de una trilogía inspirada en el universo de Federico García Lorca.
Lejos de plantear un homenaje convencional, el artista apuesta por reinterpretar el imaginario lorquiano desde una perspectiva contemporánea, acercándolo a las nuevas generaciones a través de un sonido indie-pop luminoso, bailable y estival. El proyecto llega además en un momento especialmente simbólico, coincidiendo con las celebraciones del Orgullo y el 90 aniversario del asesinato del poeta granadino, reivindicando tanto la vigencia de su legado literario como la importancia de recordar la persecución que sufrió por su orientación sexual.
En esta entrevista, Roi Porto reflexiona sobre la actualidad de Lorca, la evolución de su música, el proceso creativo detrás de este nuevo trabajo y lo que aún queda por descubrir de una trilogía que promete convertirse en uno de los proyectos más personales de su carrera.
Después de “After Hours” inauguras una trilogía inspirada en Federico García Lorca. ¿Cómo nace la idea de dedicar un proyecto completo a una de las figuras más importantes de la literatura española?
Nació de la necesidad de traer a Lorca a la actualidad, aunque realmente siempre ha estado presente y siempre lo estará, porque su mensaje sigue totalmente vigente. Considero que todas las generaciones hemos compartido las mismas inquietudes sobre el paso del tiempo, la muerte o el sentido de la vida. Toda esa imaginería lorquiana continúa siendo absolutamente actual.
Este lanzamiento coincide con el mes del Orgullo y con el 90 aniversario de la muerte de Lorca. ¿Qué significado tiene para ti unir ambas conmemoraciones en una misma obra?
Tiene un significado de justicia poética. Para mí era importante reivindicar que a Lorca lo asesinaron por maricón y resulta muy emocionante pensar que hoy podemos celebrar el Orgullo con las libertades que tenemos. Me parece un acto de justicia traer este proyecto precisamente durante estas fechas. Habría sido precioso verlo disfrutar de todo lo que hoy hemos conseguido.
La canción toma como punto de partida el texto teatral homónimo de Lorca. ¿Qué aspectos de esa obra conectaron especialmente contigo a nivel personal y artístico?
Lo primero que me impactó fue comprobar que las preocupaciones de Lorca siguen siendo las mismas que tenemos hoy. La obra cuenta la historia de Doña Rosita a través de tres etapas: la juventud y la ilusión, la larga espera y, finalmente, el desencanto. Creo que ese recorrido forma parte de cualquier vida.
También me impresiona cómo refleja aquella España en la que la felicidad de muchas mujeres dependía de otra persona que, en ocasiones, nunca llegaba. Habla de la presión social, del matrimonio como única salida y de la falta de libertad. Y todo ello utilizando el lenguaje de las flores como símbolo del paso del tiempo, de cómo nacen, florecen, se marchitan e incluso cambian de color. Me parece una metáfora maravillosa.
Musicalmente hablas de una evolución hacia un sonido más indie-pop, luminoso y bailable. ¿Qué te llevó a explorar este nuevo camino sonoro?
Siempre digo que la música ha sido mi terapia. Durante muchos años estuvo marcada por situaciones personales complicadas, igual que les ocurre a muchos personajes de Lorca. Pero ahora me encuentro en un momento muy diferente y necesitaba hacer algo más positivo, más bonito y más naïve.
Además, el indie es un género que siempre me ha encantado y siento que encaja perfectamente con mi voz. Todo me llevaba hacia ese sonido, así que creo que mi música irá siendo cada vez más luminosa.
Tu trayectoria siempre ha estado muy vinculada a la cultura queer y al activismo LGTBIQ+. ¿Crees que el legado de Lorca sigue siendo una referencia necesaria para las nuevas generaciones?
Si no lo es, desde luego debería serlo. Muchas de las libertades que disfrutamos hoy existen gracias a personas que lucharon antes que nosotros y, a veces, no somos realmente conscientes de cuánto hemos avanzado. Una figura como Lorca es universal y continúa siendo absolutamente necesaria.
Después de tantos años trabajando como DJ, ¿qué diferencias encuentras entre construir una sesión para una pista de baile y desarrollar un proyecto tan conceptual y emocional como esta trilogía?
No tienen absolutamente nada que ver. Cuando preparas una sesión tienes que leer la pista, entender al público y olvidarte muchas veces del ego del DJ. Lo importante es que la gente disfrute.
En cambio, este proyecto es completamente mío. He trabajado la estética, el mensaje, la portada, la producción musical… intervengo prácticamente en todos los aspectos artísticos. Es una implicación totalmente distinta.
Tus últimos lanzamientos han abordado temas como la salud mental, la libertad personal o la identidad. ¿Qué nuevos mensajes encontraremos en esta etapa lorquiana?
En esta ocasión no quería hacer algo tan denso ni que obligara al oyente a analizar cada frase. Son canciones pensadas para disfrutar, muy pegadizas, bailables, frescas y veraniegas.
Las letras están inspiradas en Lorca y contienen su simbolismo, pero no hace falta conocer toda esa carga literaria para disfrutarlas. Esa es precisamente la diferencia respecto a trabajos anteriores.
Has colaborado con artistas muy diversos a lo largo de tu carrera. ¿Te gustaría contar con alguna colaboración especial en los próximos capítulos de esta trilogía?
Dentro de esta trilogía no habrá colaboraciones porque quería que fuera un proyecto completamente personal.
Eso sí, hay una colaboración que me encantaría hacer algún día y de la que ya hemos hablado alguna vez: Falete. Puede sorprender a mucha gente, pero creo que encajaría perfectamente.
¿Cómo ha sido el proceso creativo de “El lenguaje de las flores”? ¿Hubo algún descubrimiento durante la composición que te marcara especialmente?
Lo que más me ha marcado ha sido imaginar cómo habría sido la vida de Lorca hoy, pudiendo disfrutar de las libertades que tenemos actualmente.
Lo siento muy cercano porque era una persona tremendamente curiosa e inquieta, y yo también soy así. Me gusta descubrir cosas nuevas, investigar, experimentar… Estoy convencido de que hoy Lorca estaría visitando museos, yendo a festivales, incluso a alguna rave. Me gusta fantasear con la idea de compartir ese tipo de experiencias con él.
Como artista multidisciplinar, ¿qué importancia tienen la estética, la imagen y la narrativa visual en un proyecto inspirado en el universo de Lorca?
He querido ser fiel a mí mismo y evitar lo evidente. No quería utilizar una imagen literal de Lorca ni construir todo alrededor de su figura.
Prefería crear un universo visual coherente con la música: veraniego, fresco, naïve, pero sin perder mi personalidad. Por eso aparezco con un chándal de pinchos y unas gafas XXL rojas. Ese punto agresivo también forma parte de quién soy y creo que aporta mucha fuerza al proyecto.
En un mercado musical dominado por la inmediatez y las tendencias virales, ¿todavía hay espacio para proyectos con una fuerte carga literaria y conceptual?
Estoy convencido de que sí. Detrás del algoritmo, del scroll infinito y de la dopamina instantánea seguimos teniendo personas con capacidad para emocionarse y reflexionar.
Las nuevas generaciones han crecido en un mundo completamente digital y esa es su realidad, pero precisamente por eso creo que el verdadero lujo hoy es poder desconectar y vivir experiencias fuera de la pantalla. Las redes sociales forman parte de nuestro trabajo, pero no deberían ser lo único importante.
“El lenguaje de las flores” es solo el primer capítulo de esta historia. Sin hacer demasiados spoilers, ¿qué puede esperar el público de los próximos singles?
Van a encontrar una continuidad sonora muy clara. Todo el proyecto mantiene ese sonido indie, fresco, veraniego y bailable.
El 24 de julio llegará Lunas de sangre, inspirado en Bodas de sangre, y el EP terminará con una balada que he compuesto íntegramente yo y que da título al trabajo: Las estrellas no tienen novio. Ese nombre nace de un pequeño poema de Lorca y me enamoró desde el primer momento. Creo que resume perfectamente el espíritu de todo este proyecto.

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