FlixOlé celebra el centenario de Rafael Azcona con una colección de más de 50 películas y dos estrenos
Hay personajes que permanecen en la memoria colectiva mucho después de que aparezcan los créditos finales. Hombres atrapados por las circunstancias, pícaros que terminan pagando sus propias decisiones, familias que esconden miserias bajo una apariencia respetable y una sociedad retratada con una mezcla de ironía, ternura y crueldad. Buena parte de ese universo tiene una firma inconfundible: Rafael Azcona.
Con motivo del centenario de su nacimiento, que se conmemora mañana, 24 de octubre, FlixOlé dedica una colección especial al guionista riojano, considerado una de las figuras fundamentales de la historia del cine español. La plataforma reúne más de medio centenar de títulos de su trayectoria y amplía su catálogo con dos incorporaciones: ¡Qué dulce es morir así! (1967), dirigida por Ugo Tognazzi, y El monumento (1970), de José María Forqué. Ambas películas están disponibles desde hoy, viernes 23 de octubre.
La iniciativa propone un recorrido por la obra de un creador que supo convertir lo cotidiano en material cinematográfico, encontrar el absurdo en las situaciones más reconocibles y utilizar el humor negro para revelar las contradicciones de la sociedad. Desde el costumbrismo más mordaz hasta el cine de autor, Azcona construyó un universo de personajes imperfectos, diálogos afilados y relatos capaces de provocar la risa mientras dejan un poso de amargura.
Un siglo de Rafael Azcona, una vida dedicada a observar la realidad
La trayectoria de Azcona no comenzó con una vocación cinematográfica temprana. Antes de convertirse en uno de los guionistas más influyentes del país, desarrolló su mirada satírica a través de la literatura y de las páginas de la revista La Codorniz, donde encontró un espacio para su particular forma de entender el humor.
Su llegada a la gran pantalla se produjo con El pisito (1958), dirigida por Marco Ferreri, una película que sentó las bases de una carrera caracterizada por la crítica social y la capacidad para descubrir el drama escondido detrás de situaciones aparentemente ridículas.
A partir de entonces, Azcona trabajó con algunos de los directores más importantes del cine español y participó en cerca de 80 textos cinematográficos, entre guiones originales, colaboraciones y adaptaciones literarias. Su escritura transitó por distintos géneros y épocas, desde el cine costumbrista hasta el musical, pasando por el destape y los retratos más incómodos de la realidad española.
Su talento fue reconocido con seis premios Goya y otras tantas nominaciones, además del Goya de Honor que recibió en 1998. Su último trabajo cinematográfico firmado fue Los girasoles ciegos (2008), dirigida por José Luis Cuerda, que también forma parte de este recorrido por su legado.
Dos películas inéditas en la plataforma para descubrir otras facetas del guionista
El homenaje de FlixOlé incorpora dos títulos que permiten acercarse a diferentes vertientes del imaginario de Azcona y a su proyección más allá de nuestras fronteras.
¡Qué dulce es morir así! (1967)
Dirigida por Ugo Tognazzi y coescrita por Azcona junto a autores italianos y el propio realizador, esta comedia constituye una muestra del interés que despertó el guionista en otras cinematografías europeas, especialmente en Italia y Francia.
La historia sigue a un importante empresario cuyos negocios se ven alterados por un molesto silbido nasal que termina obligándolo a ingresar en un hospital. A partir de esta premisa, la película desarrolla una comedia que explora las situaciones absurdas y las contradicciones humanas, elementos habituales en la escritura del autor.
La cinta llegó a competir por el Oso de Oro en el Festival Internacional de Cine de Berlín, un reconocimiento que refleja su proyección internacional.
El monumento (1970)
La segunda incorporación es El monumento, dirigida por José María Forqué y protagonizada por Analía Gadé. La película plantea una sátira sobre los convencionalismos sociales y la mezquindad moral de la España del tardofranquismo.
Con su mirada crítica y su capacidad para descubrir las fisuras de las apariencias, el relato conecta con una de las características más reconocibles de Azcona: utilizar el humor para cuestionar las normas establecidas y mostrar las contradicciones de una sociedad marcada por las desigualdades y la hipocresía.
Ambos títulos se suman a una colección concebida para reivindicar la amplitud de una obra que no se limitó a un género ni a una única forma de entender el cine.
De El verdugo a ¡Ay, Carmela!: los clásicos imprescindibles de Azcona
La retrospectiva reúne también algunas de las películas más representativas de su carrera. Entre ellas destacan El verdugo y Plácido, dos obras esenciales dirigidas por Luis García Berlanga en las que el humor negro se convierte en una herramienta para denunciar las miserias sociales y las contradicciones de la condición humana.
En El verdugo, la pena de muerte y la dificultad de escapar de las circunstancias adquieren una dimensión tan absurda como aterradora. Plácido, por su parte, desmonta la falsa caridad y las buenas intenciones de una sociedad más preocupada por las apariencias que por las personas a las que pretende ayudar.
El recorrido incluye asimismo Peppermint Frappé y ¡Ay, Carmela!, de Carlos Saura. La primera se adentra en un universo de represión y obsesiones, mientras que la segunda narra la trágica experiencia de unos cómicos durante la Guerra Civil española.
La colección se completa con títulos vinculados a otros colaboradores habituales del guionista. De José Luis Cuerda pueden encontrarse La lengua de las mariposas y Los girasoles ciegos; de José Luis García Sánchez, El vuelo de la paloma, Suspiros de España y Tranvía a la Malvarrosa; y de Fernando Trueba, Belle Époque y La niña de tus ojos.
Esta selección permite comprobar cómo la escritura de Azcona se adaptó a distintas sensibilidades y propuestas cinematográficas sin perder su esencia: una mirada humanista, a menudo incómoda, que encontraba en los pequeños detalles las grandes contradicciones de su tiempo.
Un legado que sigue dialogando con el presente
El centenario de Rafael Azcona es una oportunidad para revisitar películas que forman parte de la historia cultural española y descubrir otras menos conocidas de una filmografía extensa y diversa. Su capacidad para retratar las debilidades humanas, cuestionar las convenciones y combinar humor y tragedia continúa ofreciendo nuevas lecturas a espectadores de distintas generaciones.
Con esta colección, FlixOlé reivindica la figura de un guionista que entendió que la realidad podía ser más absurda que cualquier ficción y que la comedia, lejos de ser un simple entretenimiento, también podía convertirse en una poderosa herramienta de crítica social.
La colección especial ya está disponible en la plataforma, que puede disfrutarse a través de televisores inteligentes, tabletas, teléfonos iOS y Android, Fire TV, Orange TV, ZapiTV, Amazon Prime Video, Movistar Plus+ y ordenador. Además, permite descargar películas en dispositivos móviles para verlas sin conexión a internet.

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