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Cita con… Carlos Rubio Palao

 

Hay mundos que nacen de una idea y otros que comienzan con una imagen capaz de quedarse grabada en la memoria. En el caso de Carlos Rubio Palao, todo empezó con una ciudad viva, cálida, que se pudiera respirar y tocar. Así nació Argéntea, la capital de Luxos y el escenario desde el que arranca El aprendiz de Argéntea, primera entrega de Acero y magia, la nueva saga de fantasía épica juvenil publicada por Roca.

A través de Finn, Arión y Miren, tres jóvenes que emprenden un peligroso viaje hacia la Cordillera de las Bestias, el autor nos invita a descubrir un reino amenazado, una leyenda sobre un poder olvidado y un universo en el que nada es necesariamente lo que parece. Pero esta aventura no se limita a la magia, los hechizos y las criaturas fantásticas. También habla de amistad, de cambios, de identidad y de ese momento tan particular en el que dejamos atrás la infancia sin haber llegado todavía a la edad adulta.

Con una propuesta dirigida a lectores a partir de los 12 años, Acero y magia nace también del deseo de ofrecer nuevas aventuras a quienes han crecido acompañados por sagas como Harry Potter o Percy Jackson. Una historia que busca alimentar la imaginación, estimular a sus lectores y recordarles que la fantasía puede ser mucho más que una vía de escape: puede convertirse en un lugar al que regresar.

Hablamos con Carlos Rubio Palao sobre la creación de Luxos, sus protagonistas, la construcción de un universo mágico propio y el diálogo entre ciencia ficción y fantasía. También nos adentramos en su trayectoria como escritor, en la convivencia entre ciencia y literatura y en la importancia de disfrutar del proceso creativo. Una conversación sobre mundos imaginarios, lectores jóvenes y el placer de emprender una aventura sin saber exactamente adónde nos llevará.


1. Después de adentrarte en la ciencia ficción con Los niños elegidos y la saga de Titán, ¿qué te llevó a dar el salto a la fantasía épica juvenil con Acero y magia?

La fantasía y la ciencia ficción son miembros de la misma familia de géneros, así que no diría que he dado un salto, más bien he extendido la mano ^^ Si algo creo que me caracterizó como lector cuando era niño, es que no discriminaba. Había pocos libros en casa y, cuando llegaba uno nuevo a mis manos, intentaba leerlo. Unos estaban pensados para mi edad, otros no, unos conseguían atraparme, y otros tenían menos éxito XD Pero leía de todo, y es un hábito que mantengo de adulto, quizá el mejor hábito que se me ocurre como lector, no albergar prejuicios literarios. Pero, cómo no, la fantasía conecta de forma especial con la infancia por el aspecto imaginativo, por el sentido de la maravilla. Después de una saga distópica juvenil-adulto, me apetecía tomar aliento y embarcarme en un viaje a la fantasía de mi juventud: atarme la espada al cinto, llenar el zurrón de ungüentos y víveres, y vivir una aventura…

2. ¿Cómo nació Luxos y qué fue lo primero que imaginaste de este universo: la magia, los personajes, la amenaza que se cierne sobre el reino o la propia Cordillera de las Bestias?

Argéntea, la capital del reino, donde vive Finn, y cuyo nombre gustó tanto que acabó en el título. Quería que el inicio de la historia tuviera de escenario una ciudad viva, cálida, que se pudiera respirar y tocar. Luego vinieron los personajes, el mapa a su alrededor, la amenaza que se cierne sobre Luxos, los dioses y la magia, pero primero ideé la escena del comienzo: un repique de campanas y un joven alzando la vista y contemplando la ciudad.

3. Finn parte de una posición muy alejada de la del héroe clásico: no es un héroe ni siquiera es todavía un caballero. ¿Qué te interesaba explorar a través de un protagonista que tiene que descubrir durante el viaje quién puede llegar a ser?

Lo que me encanta de Finn es que se suma a la aventura, no como héroe ni para probarse a sí mismo, sino como acompañante. Es nuestro protagonista, pero no busca protagonismo. Y aunque con el desarrollo de la trama eso pueda llegar a cambiar…, me parecía importante que el trío de amigos fueran en conjunto los héroes de la historia. Finn aparece en la portada por algo (jeje), pero ese individualismo del héroe clásico quería dejarlo atrás.

4. La historia gira alrededor de un trío formado por Finn, su mejor amigo y una joven bruja. ¿Qué buscabas conseguir con esta dinámica de tres personajes y qué aporta cada uno al grupo?

Pretendía romper un poco los roles que se han impuesto a veces a los personajes en la fantasía juvenil. O en los videojuegos. Acero y magia bebe mucho también del mundo D&D y los juegos de rol, y aunque ya todos sabemos que los arquetipos son meras fórmulas, está guay y es más divertido cuando nos salimos de esos supuestos y jugamos a imaginar más allá. Finn es un aprendiz a soldado, Arión un estudiante de magia y Miren una bruja, y esas realidades le aportan un valor concreto a cada uno, pero como mejor funciona la dinámica de grupo y como más crecen los personajes y la historia…, es cuando todo lo que se les da bien o lo que creen aportar se da la vuelta.

5. En la novela aparecen magos, brujas, dioses, criaturas y un poder perdido. ¿Cómo trabajaste para construir un sistema mágico propio y evitar que el universo quedara reducido a los elementos que el lector ya conoce de otras sagas de fantasía juvenil?

Lo primero que te dicen en cualquier asignatura de cualquier carrera de letras es que ya todo está escrito. Todo lleva escrito cientos de años, sino varios miles, así que los escritores (como la mayoría de los artistas) pocas veces creamos nada nuevo. Lo que hacemos es darle a lo que hay nuestra impronta, nuestro sello, o abordarlo desde nuestra visión particular. En el caso de Acero y magia, lo primero que tuve claro es que, creara la regla que crease, el sistema de magia, los dioses y el mundo construidos tenían también que sorprenderme a mí. Y vaya si lo han hecho 😉

6. La Cordillera de las Bestias esconde una leyenda relacionada con un poder olvidado. ¿Qué importancia tiene el misterio y la sensación de descubrimiento en la experiencia de lectura?

Es un tópico que no podía faltar: la leyenda. En Acero y magia, los personajes comentan en alguna ocasión que, leyendas, hay miles, pero parece que esta en particular tiene una conexión con la amenaza que ha despertado en el reino… La pregunta será, además de qué hay en la Cordillera de las Bestias realmente…, ¿por qué esta leyenda es la indicada? Como motor para que los personajes reaccionen y decidan echarse a la aventura, la leyenda es un recurso maravilloso.

7. Uno de los puntos de partida de Acero y magia parece estar relacionado con ese momento en el que muchos lectores jóvenes terminan sagas como Harry Potter o Percy Jackson. ¿Qué crees que necesita actualmente la literatura juvenil fantástica para conseguir que esos lectores sigan encontrando historias que les acompañen?

¡Ojalá lo supiera! (JAJA) Y ojalá hayamos puesto un poco de eso en Acero y magia. Ya hace unos años que yo dejé de ser el target de este género, y el panorama editorial español ha cambiado radicalmente…, pero sí recuerdo sentir cierto vacío cuando acabé un tipo de lecturas y aún era incapaz de disfrutar del todo la épica fantástica puramente adulta. Yo siempre he dicho que los géneros y las edades recomendadas de los libros son meras guías, no deberían obsesionarnos, pero está bien crear historias orientadas a un público concreto, con unas necesidades concretas, unas vivencias específicas y un contexto tan importante como los de los lectores de infantil y juvenil. Historias bisagra que hablen de lo difícil que es dejar de ser un niño sin ser aún un adulto, que exploren ideas complejas y los estimulen y reten, y que alimenten su imaginación.

8. La novela está dirigida a lectores a partir de los 12 años. ¿Cómo se encuentra el equilibrio entre ofrecer una aventura épica con peligros y conflictos importantes y mantener un lenguaje accesible para ese público?

Ha sido un aprendizaje para mí, paulatino, exigente y que aún sigue. Sin perder de vista que a menudo se enfrentan a problemas y conflictos dignos del mundo adulto, debes ponerte en su piel y experimentar su franqueza, su urgencia, su ingenuidad. Mi lema es: no subestimes al lector. Yo odio cuando los escritores me subestiman. Tengan la edad que tengan los lectores, creo que es un lema que merece la pena defender.

9. La sinopsis adelanta que en este viaje “no todo es lo que parece”: ni las personas, ni la magia, ni los dioses. ¿Hasta qué punto la idea de cuestionar aquello que los personajes —y los propios lectores— creen conocer es importante en la trama?

Sin conflicto, no hay historia. Pero sin cambio y evolución en los propios personajes, yo no sé escribir. Necesito que ellos duden y que el mundo cambie ante sus ojos porque eso es lo que creo que pasa cuando crecemos. Y, spoiler: no dejamos de crecer nunca. Así que sí, nuestra visión del mundo y de nosotros mismos es cambiante. De niños o adolescentes, lo que pasa es que ese salto, en mi opinión, se vive con mayor intensidad. De ahí que el propio viaje de Finn, Miren y Arión sea tan sorprendente y exigente con ellos: ni para el reino ni para ellos, nada volverá a ser igual.

10. Vienes de una saga de ciencia ficción como Los niños elegidos, cuya primera novela fue publicada por Numak y forma parte de una tetralogía. ¿Qué diferencias has encontrado entre construir un mundo de ciencia ficción y levantar un universo de fantasía como el de Acero y magia?

En mi opinión, lo importante en cualquier disciplina artística es conocer las normas de lo que haces, pero no para respetarlas siempre, sino para saber cuándo las estás rompiendo y por qué. En ese sentido, LOS NIÑOS ELEGIDOS nunca ha sido solo distopía al uso, y muchos lectores me lo han dicho. Muchos vinieron para disfrutar de adolescentes con poderes controlados por una multinacional tiránica, y encontraron eso, pero se quedaron por las reflexiones filosóficas y por el viaje emocional y psíquico de los personajes. Como he dicho al principio, ciencia ficción y fantasía son primas hermanas. La diferencia principal radica en que la ciencia ficción tiene nuestro mundo como referente, mientras que la fantasía no. En LOS NIÑOS ELEGIDOS el conflicto de los personajes bebe de nuestra propia experiencia humana: ecología, cambio climático, capitalismo, tecnocracias… Son temas duros porque nuestra realidad es dura. En Acero y magia he encontrado algo más de luz, al poder mirar, precisamente, hacia otro lado.

11. Has estudiado Biotecnología y Literatura General y Comparada, además de contar con formación en Escritura Creativa. ¿Cómo conviven esas dos facetas aparentemente tan diferentes cuando te sientas a construir una historia?

La biotecnología ha hecho que me interesen, como es natural, temas centrales de la ciencia ficción, aunque ya era un género que me apelaba desde mucho antes de ir a la universidad. Y las letras han estado siempre ahí, aunque llegara a ellas más tarde, educativamente hablando. Supongo que ciencias o letras es una dicotomía absurda (aunque la entiendo a nivel organizativo, supongo) que hace más daño del que somos conscientes cuando somos pequeños. Cuando escribo, el friki de la genética y el enamorado de la literatura decimonónica conviven en un mismo cuerpo, en las mismas manos. Yo no me dedico a las ciencias (ni me voy a dedicar XD), pero creo que conocerlas me ayuda para acercarme a la naturaleza de una forma distinta, ni mejor ni peor, y eso me ayuda a la hora de escribir. Antes era un complejo para mí, considerarme un intruso o haber tardado años en formarme en literatura, pero ahora me enorgullezco. No estaba perdiendo el tiempo, solo disfrutando de un desvío 😉

12. Después de haber publicado varias obras dentro del universo de Titán, ¿qué has aprendido como escritor que haya cambiado tu manera de afrontar esta nueva saga?

Que lo principal es divertirte con lo que haces. Yo no acabo de entenderlo, pero hay autores que sufren muchísimo escribiendo. Yo me lo paso en grande. Y revisando, y volviendo al texto, y editando la novela, y corrigiéndola… Nada me hace más feliz. De hecho, cuando sufro es cuando sale a la venta (JAJA). Obviamente es un privilegio escribir sabiendo que luego ese material va a ser publicado, pero antes de empezar a publicar escribí muchas cosas que acabaron en el limbo, y puede que me vuelva a pasar dentro de poco. Quién sabe. Eso no es lo primordial. He escrito Acero y magia gozándolo muchísimo, sin pensar en nada más que no fueran Finn, Miren y Arión, y en hacer que su viaje me pusiera el vello de punta y me sacara también una sonrisa. Ya ha merecido la pena. Me quedo con eso.

13. Ahora que El aprendiz de Argéntea llega a las librerías como el primer volumen de Acero y magia, ¿qué te gustaría que encontrara un lector de 12, 13 o 14 años cuando abra el libro por primera vez y se adentre en Luxos?

Me encantaría que sintiera que esas páginas son su sitio, que se divierte, que se entretiene, que sufre con los momentos de tensión y que siente una descarga de adrenalina cuando estalla un hechizo. Me encantaría que pensara en Finn, Miren y Arión como sus amigos. Que pensara en ellos como un lugar al que volver.




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