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“60 sodomitas a los cuales hice quemar”: memoria, poesía y denuncia sobre el escenario madrileño

 

Dentro del circuito de teatro independiente de Madrid, pocas propuestas recientes resultan tan contundentes y necesarias como “60 sodomitas a los cuales hice quemar”, una obra que se está representando en el espacio alternativo El Umbral de Primavera, dentro del ciclo Abril Imaginario 2026.


Dirigida y escrita por Ian Loren, la pieza se presenta como un ejercicio de memoria histórica, pero también como un grito contemporáneo contra la intolerancia, utilizando el lenguaje escénico para rescatar una historia real que durante siglos ha permanecido silenciada.


Un hecho real convertido en teatro


La obra parte de un episodio histórico estremecedor: en La Habana de 1596, sesenta marineros fueron acusados de “sodomía” y ejecutados brutalmente por orden de la Inquisición española, siendo arrojados vivos a un horno de cal. 


Lo que entonces se calificó como “justicia” fue en realidad una masacre motivada por el miedo, la religión y el control social. La obra rescata este acontecimiento no solo como reconstrucción histórica, sino como reflejo de una violencia estructural que, en distintas formas, sigue presente hoy. 


Un lenguaje escénico entre lo poético y lo físico


Lejos de una narración tradicional, el montaje apuesta por una estructura fragmentada en cuadros escénicos, donde los siete intérpretes permanecen en escena durante toda la función, generando una experiencia inmersiva y colectiva. 


El espectáculo combina teatro de texto con fragmentos de documentos reales, danza contemporánea como canal expresivo y una estética visual cuidada, influenciada por la formación audiovisual del director.

El resultado es un lenguaje híbrido donde la palabra, el cuerpo y la luz construyen un relato emocional más que lineal, acercándose a un teatro de carácter poético y performativo.


Memoria histórica con mirada contemporánea


Uno de los grandes aciertos de la obra es su capacidad para conectar pasado y presente. No se limita a contar lo ocurrido, sino que plantea una reflexión directa: ¿Qué ha cambiado realmente en la forma en que se juzga la diferencia?


La pieza rinde homenaje no solo a aquellos sesenta hombres anónimos, sino a todas las personas que han sido perseguidas por su identidad o su deseo a lo largo de la historia. 


En este sentido, la obra se inscribe dentro de un teatro político y social, que interpela al espectador desde lo emocional y lo ético.


Una experiencia escénica intensa


Con una duración aproximada de 90 minutos, la obra se caracteriza por su intensidad sostenida, tanto física como emocional. 


El elenco —formado por Ányelo Mérida, Daniel Bravo, Ignacio Visca, Israel Arpa, Luis Carrasco, Santi Cargo y Sebastián Muñoz— sostiene una propuesta exigente, con escenas de gran carga dramática y simbólica. 


La iluminación y la escenografía juegan un papel clave, creando atmósferas que oscilan entre lo ritual, lo documental y lo onírico.

Teatro necesario en el circuito alternativo


“60 sodomitas a los cuales hice quemar” se enmarca dentro de la programación de Abril Imaginario, un ciclo que apuesta por nuevas dramaturgias y creadores emergentes en Madrid. 


En un momento donde el teatro independiente busca nuevas formas de narrar, esta obra destaca por su valentía temática y su apuesta estética, consolidándose como una de las propuestas más relevantes del mes.


Esta obra no es solo teatro: es memoria, denuncia y poesía escénica. Una experiencia que incomoda, emociona y obliga a mirar hacia atrás para entender el presente.


En tiempos donde los discursos de odio resurgen con fuerza, propuestas como esta recuerdan que el arte sigue siendo un espacio imprescindible para cuestionar, recordar y resistir.


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