Tras más de dos décadas de trayectoria artística, Roser vuelve a conectar con su esencia más auténtica con Origen, el primer capítulo de un proyecto conceptual que recorrerá su vida profesional y personal a través de la música. En esta entrevista, la artista habla sin filtros sobre identidad, reinvención, maternidad, pérdida, libertad creativa y futuro.
Desde sus inicios en Popstars hasta su presente multidisciplinar —música, televisión, cine y espectáculo—, Roser reflexiona sobre el camino recorrido, los miedos que ya no existen y la necesidad de crear desde la verdad. Una conversación honesta, luminosa y profundamente humana.
Para empezar fuerte: ¿qué te removió por dentro para crear Origen y lanzarlo justo ahora?
Fueron varias razones. En primer lugar, tenía ganas de volver a encontrar una línea de música que representara lo que soy ahora, pero con la esencia de cuando empecé, hace más de 20 años. Cuando llevas tiempo trabajando en este mundillo y, en mi caso, con varios proyectos a la vez —que aunque no son lo mismo, sí beben unos de otros—, puedes perderte en cuanto a sonidos musicales se refiere.
Tenía la necesidad de encontrar un nuevo sonido que aunara todo lo que soy y siento en este momento de mi vida. Lanzarlo ahora fue porque era el momento perfecto: se unían varios proyectos a la vez y pensé… vamos a por uno más, que no voy nada agotada. ¡Jajaja!
Has publicado la canción en castellano y catalán. ¿Fue algo que tenías claro desde el principio o surgió sobre la marcha?
Lo tuve claro desde el principio porque estaba en un programa en Cataluña y hacía tiempo que no volvía a estar en la TV en mi tierra. Era el momento de volver a conectar y hacer un tema en catalán; habían pasado muchos años desde la última vez.
¿Qué parte de tu ‘yo’ más auténtico crees que se nota más en esta canción?
El mensaje, sin duda.
Tus cuatro capítulos (Origen, Zénit, Instinto y Ru) suenan muy potentes. ¿Cómo se conectan entre sí en tu cabeza?
Como un viaje de mi vida profesional, muy resumido, claro. Desde el inicio, pasando por los momentos más exitosos, los momentos en los que tuve que reinventarme, hasta dónde me encuentro hoy. De ahí los nombres.
Son etapas profesionales y personales resumidas en cuatro estilos de música muy distintos, pero que viven en mí.
¿Cómo ha sido grabar con Dellacruz y Joeman Del Río? ¿Hubo momentos divertidos y te dejaron ser diva?
Jajajaja, me dejaron y no tuvieron más remedio, la verdad. Pero te confieso que hicimos un trío profesional estupendo. Dellacruz tiene mucho talento y una visión muy actual de sonidos, pero a la vez entendió perfectamente qué quería sacar musicalmente de este trabajo.
Con mucho humor, amor y horas, sacamos lo mejor de ambos. Y cuando a este camino se unió Joeman Del Río… pues la verdad que a veces sobraba yo (jeje). Imagínate la química entre ellos. Mi marido es un hombre muy creativo, con una cultura musical abrumadora, así que su aportación fue maravillosa. Sin duda, un equipo con el que repetir.
¿Qué te gustaría que sintiera la gente cuando escucha Origen por primera vez?
Me encantaría que se sorprendieran por el sonido, por el ritmo, pero que a la vez me reconocieran en cada palabra, en cada frase.
Y lo importante: ¿cuándo salen los siguientes capítulos? (No vale responder “pronto”).
Jajaja. Van a ir saliendo a lo largo de 2026: primavera, verano y otoño. Los meses concretos dependerán mucho de la producción y los tiempos que necesitemos, pero esa es la idea inicial.
En Popstars decidiste seguir por tu cuenta. Si tuvieras que describir ese momento en una palabra, ¿cuál sería?
Verdad.
Tu primer disco Desperté fue un boom. ¿Qué recuerdas de aquella etapa?
Caótica, intensa, emocionante, maravillosa, divertida y agotadora. Fue una época muy especial de mi vida.
¿Qué momento sobre el escenario todavía te pone la piel de gallina?
Actuar en el Camp Nou varias veces. Espectacular.
En 2016 regresaste con Héroe. ¿Qué te hizo pensar “es el momento”?
El nacimiento de mi hijo.
El show Divas Disco es ya parte de tu sello. ¿Qué ha significado para ti?
Un cambio muy grande, profesional y personal. Descubrir un camino que me hacía igual de feliz que cantar mis canciones fue revelador.
Me puse a prueba como productora, directora, presentadora, humorista y actriz en un mismo espectáculo. Fue un riesgo que cambió la perspectiva de mi carrera.
Además, esa estética llena de brillos —que amo— y esos sonidos me conectaron con la música que te hace vibrar, algo que creo que se está perdiendo. Vocalmente también fue un reto enorme. Divas Disco siempre será una joya para mí.
¿Te sientes más tú cantando o presentando en TV?
Ambas cosas, y por igual. Me encanta la televisión y me encanta presentar. Muy compatible, ¿no?
Trabajas mano a mano con Joel. ¿Genial o peligroso mezclar amor y trabajo?
Intenso, jajaja. Para mí nunca ha sido peligroso, más bien genial. Formamos un gran equipo. El problema es desconectar, algo que a veces cuesta. Afortunadamente, nuestro hijo nos devuelve a la realidad.
Este año te hemos visto en el cine con Padre no hay más que uno 5. ¿Repetirías?
Sí, ha sido una experiencia estupenda. Estoy muy agradecida a Santiago Segura por darme la oportunidad de formar parte de la saga española más exitosa. Y te confieso que sí, el gusanillo ha picado y me encantaría explorar más ese camino.
La pérdida de tu madre marcó un antes y un después. ¿Cómo te ha cambiado?
No soy la misma. Cambia tu escala de valores y la importancia de las cosas. Con su marcha nació una nueva versión de mí.
Ahora priorizo mi paz mental y mi estabilidad emocional. Elijo mejor mis batallas y a las personas que me rodean, tanto en lo personal como en lo profesional.
Si pudieras mandarle un audio a la Roser de tus inicios, ¿qué le dirías?
Que no deje de soñar. Que piense bien en quién y en qué confía. Que siga pase lo que pase. Eres brillante y eso siempre se verá.
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