La emblemática librería Tipos Infames, uno de los espacios culturales más queridos del barrio de Malasaña en Madrid, ha anunciado su cierre definitivo tras 15 años de actividad. La noticia ha generado una fuerte repercusión en el mundo de la cultura, la política y entre los lectores de la ciudad, que se despiden de este punto de encuentro literario que desde 2010 combinó libros, vino y conversación.
Una librería con alma de comunidad
Abierta en 2010 por tres amigos —Alfonso Tordesillas, Gonzalo Queipo y Francisco Curro Llorca— Tipos Infames nació con la intención de redefinir la librería tradicional: un lugar donde se pudiera comprar libros, pero también tomar un vino o un café, asistir a presentaciones y debatir ideas. La estrecha relación entre literatura, cultura y vida social convirtió al local en un referente para lectores, autores y editores.
Con el paso de los años, la librería fue también galardonada con el Premio Librería Cultural en 2021, un reconocimiento que reflejaba su impacto más allá de la mera venta de libros. Autores nacionales e internacionales como Sara Mesa, Maggie O’Farrell o Mariana Enríquez pasaron por sus estanterías para encuentros y firmas que quedarán en la memoria colectiva del barrio.
¿Por qué cierra?
Los dueños anunciaron en redes sociales que el cierre, programado para mediados de febrero de 2026, se debe principalmente a la gentrificación del barrio: un proceso de transformación urbana que ha elevado los alquileres y cambiado la composición demográfica de Malasaña, lo que ha hecho inviable económicamente mantener el negocio a largo plazo.
En su comunicado los libreros explicaron:
“Lamentablemente la gentrificación, como a tantos comercios de proximidad, nos ha podido y tenemos que cerrar.”
Este argumento ha sido reforzado por múltiples análisis y testimonios: menos residentes permanentes, más turistas y visitantes temporales, y alquileres cada vez más altos han reducido la base de clientes habituales y desplazado comercios tradicionales hacia zonas menos céntricas.
Reacciones en la esfera pública
La noticia no ha pasado desapercibida. Personalidades del ámbito cultural, así como figuras políticas, han expresado su consternación:
- Ernest Urtasun, ministro de Cultura, lamentó el cierre como “una pésima noticia para el país” y subrayó la necesidad de medidas contra la gentrificación que amenazan estructuras culturales fundamentales.
- El chef internacional José Andrés, conocido por su labor humanitaria, también ofreció públicamente ayuda para tratar de evitar el cierre, preguntando directamente qué necesitaban para seguir adelante.
Editoriales, lectores habituales y otras librerías han compartido mensajes de apoyo y tristeza en redes sociales, describiendo la pérdida de Tipos Infames como la de un “espacio donde los libros y los lectores se sentían en casa”.
El contexto más amplio: las librerías tradicionales ante nuevos retos
El cierre de Tipos Infames llega en un momento en que la lectura y el consumo de libros están en auge en España según los últimos barómetros culturales, pero las librerías de barrio enfrentan retos estructurales: disminución de las compras presenciales, aumento de costes y competencia con plataformas online o grandes cadenas.
La situación en Malasaña, uno de los barrios más dinámicos y cambiantes de Madrid, muestra cómo la transformación urbana puede poner en riesgo no solo negocios, sino espacios de identidad cultural que enriquecen la vida comunitaria.
Un cierre que deja huella
Mañana Malasaña será un poco menos literaria. La desaparición de Tipos Infames no es solo la de un comercio, sino de un lugar donde se cultivaron amistades, ideas y vínculos entre lectores y autores durante 15 años. Durante las próximas semanas —hasta su cierre definitivo— todavía se podrá visitar el local, asistir a eventos y despedirse de un proyecto que marcó una etapa en la vida cultural de Madrid.
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