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Cita con… Despistaos

 


Hablar de Despistaos es hablar de una de las bandas más constantes y reconocibles del pop-rock español de las últimas dos décadas. Desde sus inicios a comienzos de los 2000, el grupo ha construido una carrera sólida basada en canciones directas, emocionales y profundamente honestas, capaces de acompañar a varias generaciones sin perder vigencia.


En un contexto musical marcado por la inmediatez, los algoritmos y el consumo rápido, Despistaos sigue apostando por algo tan sencillo —y a la vez tan complejo— como hacer buenas canciones y defenderlas sobre el escenario. Su nuevo disco, Un millón de madrugadas, que saldrá a la venta el próximo 20 de febrero, llega en un momento especialmente significativo para la banda: no como ejercicio de nostalgia, sino como una reafirmación de presente y futuro.


Con este lanzamiento, el grupo demuestra que sigue mirando hacia adelante, combinando la esencia que los ha acompañado desde sus inicios con una madurez creativa evidente. Charlamos con Despistaos sobre su trayectoria, el proceso creativo de este nuevo trabajo, la importancia del directo y el valor de seguir siendo amigos después de más de veinte años compartiendo camino.


Despistaos lleva más de dos décadas de trayectoria. Mirando atrás, ¿en qué sentís que sois los mismos y en qué sabéis con certeza que ya no lo sois?


Mantenemos nuestra amistad intacta después de tantos años, que eso ya es alucinante, ahí seguimos siendo los mismos. Lo que cambia un poco es la intensidad de vivir este viaje; ahora, con más edad, nos lo tomamos de otra forma, ya no estamos para locuras.


Vuestro nuevo disco llega en un momento muy concreto del grupo. ¿Qué necesidad creativa o emocional os empujó a hacerlo ahora?


Para nosotros es muy importante mirar siempre hacia el futuro. Necesitamos hacer cosas nuevas continuamente ya que creemos que nuestra mejor canción está por salir. Por ahora no nos va mal y la gente no se queda solo en los clásicos; tenemos la suerte de tener tres o cuatro canciones nuevas entre las más escuchadas de las plataformas.


Si tuvierais que definir este álbum con una sola palabra que no fuera musical, ¿cuál sería y por qué?


Resiliencia es una buena palabra para definir este disco. Llevamos muchos años y hemos visto cómo ha ido cambiando la industria; nosotros seguimos fieles a nuestro estilo rock-pop.


En este nuevo trabajo se percibe una mezcla entre la esencia clásica de Despistaos y una mirada más madura. ¿Ha sido un equilibrio buscado o algo que ha surgido de forma natural?


Todas nuestras canciones siempre surgen de una manera natural. Se puede notar una madurez en las letras porque ya son muchos discos y canciones… bueno, y la edad suponemos que también influye 🙂


¿Cómo ha cambiado vuestra forma de componer canciones con respecto a vuestros primeros discos?


El método es muy parecido. Tanto Dani como Krespo se encierran en casa a componer. Antes siempre estabas haciendo canciones, era un poco nuestro pasatiempo, pero con los años es complicado buscar ese momento con todas las cosas de ser adulto: familias, hijos…

La novedad en este disco es que tanto las canciones de Dani como las de Krespo las hemos acabado todos juntos en el local de ensayo, algo que no habíamos hecho nunca.


Muchas de vuestras letras han acompañado a varias generaciones. ¿Sois conscientes de ese peso cuando escribís o intentáis abstraeros de ello?


La verdad es que no. Cuando hacemos canciones primero nos tienen que gustar mucho a nosotros. No somos de esos grupos que van con 50 canciones al estudio y eligen 10. Antes de enseñar una canción tenemos que estar seguros de que es un temazo.


En un contexto musical dominado por la inmediatez y las canciones de consumo rápido, ¿qué lugar creéis que ocupa hoy una banda como Despistaos?


Eso lo tendría que decir un periodista o alguien así. Nosotros tenemos la suerte de haber hecho canciones que ya forman parte de varias generaciones, quizás porque las hicimos en un momento en el que no había esta obsesión por estar continuamente alimentando un algoritmo.


¿Hay alguna canción del nuevo disco que sintáis especialmente cercana a nivel personal, aunque no sea necesariamente el single?


Tenemos muchas y la verdad es que todas nos encantan. Por decirte una, podría ser La última cena.


A lo largo de vuestra carrera habéis vivido cambios en la industria, en el público y en vosotros mismos. ¿Cuál ha sido el reto más difícil de mantener viva la banda?


El momento más difícil fue cuando decidimos parar la actividad de la banda durante tres años. No sabíamos si íbamos a volver o no, pero al final lo retomamos y, a la larga, pensamos que parar fue la mejor decisión.


¿Sentís que el directo sigue siendo el verdadero hogar de Despistaos? ¿Cómo se están adaptando las nuevas canciones al escenario?


Totalmente. El directo es casa. Somos un grupo de rock: cantante, guitarras, bajista y batería. No hay trampa ni cartón, lo que tocamos es lo que suena. Las nuevas canciones están sonando cañón en directo.


Después de tantos años compartiendo proyecto, ¿qué es lo que más valoráis hoy del grupo más allá de la música?


La amistad. Que más de 20 años después sigamos pasándolo tan bien no tiene precio.


Vuestras canciones suelen hablar de emociones muy reconocibles: amor, pérdida, dudas, esperanza… ¿Creéis que la honestidad sigue siendo vuestra mayor seña de identidad?


La honestidad siempre funciona, pero es un arma de doble filo. A mí me gusta dejar las canciones abiertas; no somos tan famosos para que todas las canciones hablen de mi vida. Está bien inspirarte en vivencias, pero siempre se les puede dar un giro para que la historia le pueda pasar a cualquier persona.


Si un oyente descubre hoy a Despistaos por primera vez a través de este disco, ¿qué os gustaría que entendiera de vosotros?


Que nunca tuvimos prejuicios. Aunque vengamos del rock urbano, nos gustan las grandes canciones de pop y si un día nos sale una canción así no le cerramos la puerta.


Mirando al futuro, ¿os sentís más cómodos haciendo planes a largo plazo o viviendo el presente del grupo canción a canción?


Vivimos el presente, pero en estos tiempos es inevitable pensar a tres años vista, sobre todo si quieres hacer recintos grandes, porque hay que reservarlos con mucha antelación. Aun así, nosotros seguimos centrados en nuestras canciones.


Para terminar, ¿qué significa Despistaos hoy para vosotros, después de todo lo vivido?


Lo es todo: nuestro hobby, nuestro trabajo, nuestra vida. Llevamos la mitad de nuestra vida tocando con Despistaos; no sé si sabríamos hacer otra cosa.





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