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Cita con… José Manuel del Río

 

El escritor, abogado penalista y periodista cultural José Manuel del Río regresa a la novela negra con Histeria, un thriller ambientado en el Madrid de diciembre de 1978, donde el rock, la violencia, los bajos fondos y una juventud que comienza a experimentar nuevas libertades se cruzan en una historia marcada por un ajuste de cuentas y una investigación criminal.

Hay momentos históricos en los que los cambios parecen suceder a una velocidad difícil de asimilar. Madrid, diciembre de 1978, es uno de ellos. España se encuentra inmersa en la Transición y las nuevas libertades conviven con la violencia, la delincuencia, las tensiones políticas y militares, las tribus urbanas y la llegada de la heroína. En ese escenario se mueve Histeria, la nueva novela de José Manuel del Río, publicada por Ediciones B en septiembre de 2026. 

La novela tiene como protagonista a Marta Beltrán, una joven estudiante que aspira a convertirse en bajista y que termina siendo testigo accidental de un ajuste de cuentas. A partir de ahí, su historia se cruza con la investigación de la Brigada Central sobre un asesino en serie y con una guerra que amenaza con estallar en los bajos fondos madrileños. El rock y las subculturas urbanas de la época completan el paisaje de una novela que mira hacia una cara menos luminosa de la Transición. 

José Manuel del Río nació en A Coruña en 1982 y reside actualmente en Barcelona, donde ejerce como abogado penalista y periodista cultural. Su trayectoria literaria comenzó con Marea roja, publicada en 2019, a la que siguieron La Milicia de la Noche y A bocajarro. 

En Histeria, el autor vuelve a acercarse al género negro desde una perspectiva en la que la investigación policial comparte protagonismo con los personajes, la música y el contexto social. Una novela coral en la que, según explica el propio Del Río, la época terminó ofreciendo prácticamente por sí sola el escenario narrativo.

Hablamos con José Manuel del Río sobre la construcción de Histeria, el Madrid de 1978, Marta Beltrán, la música, la violencia, las zonas grises de sus personajes y su trayectoria literaria.


1. Histeria nos lleva a Madrid en diciembre de 1978, en plena Transición y en un momento de enormes cambios sociales y políticos. ¿Qué te llevó a situar la historia precisamente en ese periodo y qué posibilidades narrativas encontraste en aquella España que estaba dejando atrás una época para adentrarse en otra?

Perdón por apropiarme del aforismo de otro contexto histórico, quizá falso, pero «eran días en los que transcurrían décadas». Descartando por razones obvias la Guerra Civil, que abordé en otro libro y que resulta más difícil de pensar desde la novela negra, no encontré otro periodo semejante en la España reciente. Tenemos una transición institucional bajo amenaza en las esferas políticas y militares, una juventud que gasta sus nuevas libertades sin que haya un modelo precedente de cómo hacerlo y una situación social al límite por la llegada de la heroína, la delincuencia de los quinquis, la irrupción de las tribus urbanas y sus continuos choques con grupos ultras. Además, aquellos días siguen explicando en buena medida los nuestros. La novela se hacía sola.

2. Marta Beltrán es una joven estudiante con aspiraciones de convertirse en bajista que termina siendo testigo accidental de un ajuste de cuentas. ¿Cómo nació este personaje y qué querías explorar a través de ella?

Creo que ella nace desde la admiración. Representa a las que alcanzaban la mayoría de edad durante la Transición. Y ese proceso no solo se daba en los despachos, sino también en las calles y en las familias. Jóvenes como Marta Beltrán se enfrentaron a situaciones impensables hoy en día y, de una manera u otra, muchas las pagaron con su propia vida.

3. La novela presenta una ciudad en transformación, pero también un Madrid oscuro, violento y alejado de la imagen más luminosa con la que solemos asociar la Transición. ¿Qué parte de esa cara menos conocida de la época querías mostrar al lector?

Quedó mostrada en el cine quinqui desde una perspectiva realista, por tanto, crudísima, hasta a veces sin un argumento que la justificase. Yo solo intento enseñar esa cara de Madrid que comentas bajo una narrativa policial y otra subcultural que sí pueden parecer novedosas en sus tratamientos.

4. En Histeria conviven un asesino en serie, una investigación policial, los bajos fondos y una joven que posee una información que puede cambiarlo todo. ¿Cómo se construye un puzle narrativo con tantas piezas sin perder el ritmo ni desorientar al lector?

Veremos si los lectores no se han perdido. Este tipo de tramas, que son maquinaria pesada, suelen chirriar a los dos tercios de novela. Marea roja tiene el mejor argumento que he escrito y, sin embargo, sucedía ese desajuste antes del desenlace, así que esta vez me he cuidado de cerrar cada una de las historias en un, afortunadamente para mí, texto coral que permitía cruzar a los protagonistas sin escenas forzadas.

5. La Brigada Central está investigando un mediático caso de asesinatos mientras dos de sus investigadores siguen otra pista que conduce hasta Marta. ¿Qué importancia tiene para ti el trabajo policial y la investigación a la hora de construir un thriller?

Comprendo que es un elemento clave y que goza del favor del público, pero para mí es secundario. Lo importante es que no se note demasiado este desapego, así que me centro en reconstruir el trabajo policial desde una visión realista, la que me encuentro todos los días en mi profesión de abogado, donde las interacciones con los investigadores y con los delincuentes son muy particulares.

6. La música, y especialmente el rock, está muy presente en la historia y forma parte del universo de Marta. ¿Qué papel desempeña la música en Histeria y cómo influyó en la construcción de la novela?

Sin música, Histeria no existiría. Así de simple.

7. La protagonista aspira a ser bajista en una época en la que abrirse camino en determinados ambientes musicales podía resultar especialmente complicado para una mujer. ¿Hasta qué punto querías que Marta representara también ese deseo de libertad y de romper con lo establecido?

La juventud es una fuerza revolucionaria, pero extremadamente vulnerable. Marta aúna ambas características como nadie.

8. Madrid es prácticamente otro personaje de la novela: una ciudad que cambia, pero en la que también permanecen determinadas violencias y estructuras del pasado. ¿Cómo fue el proceso de documentación para reconstruir el Madrid de 1978?

Si me tuviera que documentar tanto sin ser un escritor que vive de sus libros, tampoco viviría de la abogacía. La Transición es una época que siempre me ha interesado, la conozco en lo institucional y en lo cultural, con lo que me he permitido usurpar algunos diálogos para suscitar ciertas cuestiones políticas, sociales y subculturales. Pero sin que haya una tesis que validar detrás, las novelas de tesis suelen ser burdas y se convierten en panfletos. Y también hay un argumento potente para no meterme demasiado en idealizaciones: yo no había nacido entonces.

9. En la novela encontramos personajes que se mueven en una zona gris, donde las decisiones no siempre permiten distinguir fácilmente entre lo correcto y lo incorrecto. ¿Qué importancia tiene para ti explorar esa ambigüedad moral en tus personajes?

Todos nos movemos en zonas grises: la diferencia es que algunos somos conscientes y otros tiran con sus vidas sin preguntarse qué hay debajo de su sueldo, de sus relaciones y de la suma de decisiones cotidianas que, aparentemente, se toman en modo automático. Creo en el carácter dickensiano de las personas y que somos capaces de lo mejor y de lo peor, casi siempre al mismo tiempo.

10. Tus novelas anteriores, como Marea roja y La milicia de la noche, han abordado escenarios y épocas muy diferentes. ¿Qué elementos conectan Histeria con tu trayectoria como escritor y qué supone esta novela de diferente respecto a tus trabajos anteriores?

Histeria conecta con A bocajarro, tanto en estilo como, en buena medida, en contexto social. En aquella novela, que sí era más policiaca, se cita un caso del año 78 porque hay algún protagonista que vuelve a salir a escena. Un inocente juego narrativo, sin mayor importancia, pero que mostraba por dónde quería ir en el siguiente libro. Con respecto a las otras novelas anteriores, ¿no dicen que, en el fondo, los escritores siempre escribimos sobre el mismo tema? Haciendo un ejercicio de minimalismo, tengo dos: la amistad y el paso del tiempo. Pero, claro, precisamente esas cuestiones son como matrioskas cuando las abres.

11. También eres abogado penalista y periodista cultural. ¿Hasta qué punto tu experiencia profesional influye en la manera en que construyes investigaciones criminales, personajes relacionados con el mundo del delito o situaciones judiciales?

No hago los libros con un formulario de Derecho, pero mi trabajo me permite contar «la verdad» desde la ficción. Sea lo que sea actualmente la verdad, no hay demasiada en la narrativa policial en España. Pero tampoco a nadie le importa en un thriller: no estoy seguro de que lo que ofrezco sea un valor añadido.

12. ¿Cómo ha sido el proceso de escritura de Histeria? ¿Tenías clara desde el principio la estructura y el desarrollo de la historia o fue una novela que fue creciendo y tomando forma durante la escritura?

He tenido la suerte de que esta vez no se me desparramaran las ideas y entonces la estructura ha salido de manera natural. Aunque quería haber desarrollado más Histeria en el ámbito contracultural y humorístico. Por ejemplo, tenía dos capítulos bastante largos, a base de diálogos con un conocido cantante de la época, pero suponían un verdadero parón en el ritmo y, en fin, debía haberlo dejado ahí escrito antes que fustigarme por borrarlo. Sobre todo pensando que seguramente este será mi último libro.

13. Si tuvieras que invitar a un lector que todavía no conoce tu obra a entrar en este Madrid de 1978, ¿qué le dirías que encontrará al abrir la primera página?

Encontrará a una sociedad de 1978 que estaba loca, pero por pura necesidad.


Histeria, un Madrid al borde del cambio

Con Histeria, José Manuel del Río recupera un periodo especialmente convulso de la historia reciente española para construir un thriller en el que la investigación criminal convive con el rock, las subculturas urbanas y una ciudad que parece avanzar hacia el futuro mientras arrastra buena parte de sus violencias del pasado. La novela fue publicada por Ediciones B en septiembre de 2026. 

El resultado es una historia coral protagonizada por personajes que, en palabras de su autor, se mueven en esas zonas grises donde las decisiones no siempre permiten separar con facilidad el bien del mal. Un Madrid en transformación que sirve también como escenario para hablar de juventud, libertad, amistad, violencia y paso del tiempo.

José Manuel del Río llega así a su nueva novela después de Marea roja, La Milicia de la Noche y A bocajarro, consolidando una trayectoria literaria vinculada al género negro y a diferentes episodios de la historia española. 

Histeria ya está disponible en librerías desde septiembre de 2026.





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